A la hora de llevar a cabo una plantación forestal exitosa, una de las decisiones más críticas es determinar el momento óptimo para la siembra. En Norgal Forestal, empresa de desbroces y plantaciones en Galicia, le ayudamos a descubrir cuál es la mejor época para plantar y así asegurar una alta tasa de supervivencia de las plántulas y un desarrollo vigoroso a largo plazo. No se trata de una fecha única y universal, sino de una ventana de tiempo que depende principalmente de la especie, la zona climática y las condiciones específicas del terreno.
La importancia del ciclo de reposo
Para la mayoría de las especies forestales, el mejor momento para plantar coincide con el período de reposo vegetativo de la planta. Este período ocurre generalmente durante los meses de otoño tardío e invierno y se extiende hasta principios de la primavera, justo antes de que se inicie el nuevo ciclo de crecimiento.
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Otoño/invierno. Plantar en este período permite a las plántulas desarrollar sus raíces en el nuevo suelo antes de que comiencen las altas temperaturas y la demanda de agua del verano. La planta está 'durmiente' y el shock del trasplante es mínimo.
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Finales de invierno/principios de primavera. En zonas con inviernos muy rigurosos, plantar justo antes del deshielo o del inicio de las lluvias primaverales puede ser la mejor opción, siempre que se eviten las heladas tardías que puedan dañar los brotes jóvenes.
Factores climáticos y del suelo
Las condiciones climáticas y edáficas son determinantes. Debe asegurarse de distintos factores, tales como:
1. Humedad
La presencia de humedad adecuada en el suelo es crucial. Una plantación durante períodos de sequía, incluso si es invierno, resultará en un fracaso. Las lluvias de otoño e invierno suelen proporcionar la humedad necesaria para que la raíz se asiente.
2. Temperatura
Es vital evitar plantar con temperaturas extremas:
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Las heladas intensas pueden dañar el sistema radicular de las plántulas recién instaladas.
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Las temperaturas elevadas y el exceso de sol aumentan la pérdida de agua por transpiración antes de que la planta haya podido establecerse, lo que conduce a la desecación.
3. Otras consideraciones específicas
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Especies de hoja caduca. Generalmente, se plantan a finales de otoño o principios de invierno, después de la caída de la hoja.
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Coníferas y perennifolias. Pueden tener una ventana más amplia, pero el invierno sigue siendo preferible, aprovechando el reposo.
En resumen, la mejor época para plantar es cuando la planta está en reposo y el suelo está húmedo, suelto y no congelado. Le recomendamos consultar a nuestros técnicos de Norgal Forestal. Ellos podrán analizar las condiciones específicas de su parcela, la especie a plantar y le indicarán el momento exacto para garantizar que su inversión forestal crezca fuerte y saludable.